Lectores
Columnas de GlobalBooks que cruzan los clásicos, lo que pasa hoy y un poco de humor. Para los que leen, para los que quieren empezar, y para los que creen que no les gusta leer.
Andersen consoló a millones de niños con «La sirenita». Él vivía muerto de miedo.
El autor de «La sirenita», «El patito feo» y otros cuentos clásicos viajaba con cuerda de escape en su maleta y dejaba cada noche un papel junto a la cama: "solo parezco muerto".
El poeta que inventó mundos y casi inventa una presidencia
En 1925, un congreso estudiantil proclamó candidato presidencial a Vicente Huidobro. Duró semanas. Esto es lo que pasó.
Jane Austen publicó sin nombre. El mundo la leyó igual.
Cuatro novelas, cero crédito en portada. El anonimato de Austen no fue timidez: fue la condición de trabajo. Y funcionó.
Quemaron sus libros, pero no pudieron con sus historias
En 1937, la dictadura de Vargas quemó más de mil quinientos libros en una plaza de Brasil. La mayoría eran de un escritor de 25 años. Siguió escribiendo 54 años más.
De Profundis: la carta que Oscar Wilde escribió sin público
En 1895 condenaron al autor más celebrado de Londres por quién amaba. En la cárcel escribió su texto más íntimo. Tardó 67 años en leerse completo.
Machado de Assis: el nieto de esclavos que presidió las letras de Brasil
Sin escuela formal ni apellido ilustre, Machado de Assis construyó una de las obras más originales del siglo XIX y presidió la Academia Brasileña de Letras hasta el día de su muerte.
Colette: la "escandalosa" que Francia sepultó como reina
Firmó con nombre ajeno, actuó en escenarios de varietés y murió con funerales de Estado. La distancia entre esas dos Francias dice todo.
Currer, Ellis y Acton Bell: el truco de nombre que cambió la literatura
En 1846, tres hermanas pagaron de su bolsillo un libro de poemas y lo firmaron con nombres ambiguos. Vendió dos ejemplares. Al año siguiente, todo cambió.
Octavio Paz dejó la embajada dos días después de Tlatelolco
El 4 de octubre de 1968, Paz escribió que no podía seguir sirviendo "con lealtad y sin reservas mentales". Una carta cambió veinte años de carrera.
Juan Carlos Onetti escribió su última novela desde la cama
Lo arrestaron por premiar un cuento. Se fue a Madrid y nunca volvió. Sus últimos años los pasó escribiendo recostado, con un codo que se fue deformando.
Ricardo Palma reconstruyó la Biblioteca Nacional libro por libro
En 1883, Perú tenía una biblioteca saqueada y un escritor con una misión imposible. Lo que hizo Palma cambia cómo entiendes qué es reconstruir un país.
El Hobbit nació en un examen aburrido: la frase que cambió todo
Tolkien corregía pruebas, se aburrió y garabateó una frase. Así nació la fantasía moderna. ¿Cuántas obras maestras viven en tus distracciones?



















