Lectores
Columnas de GlobalBooks que cruzan los clásicos, lo que pasa hoy y un poco de humor. Para los que leen, para los que quieren empezar, y para los que creen que no les gusta leer.
Voltaire hackeó la lotería del Estado y se hizo millonario
El filósofo de la Ilustración encontró un bug en la lotería francesa y lo explotó sin culpa. El primer nerd del capitalismo era él.
El escritor que curó cuerpos y almas al mismo tiempo
Chéjov fue médico de día y genio literario de noche. ¿Qué pasa cuando tu trabajo y tu vocación no son lo mismo?
Werther: la novela que enloquecio a Europa y la prohibieron
En 1774, Goethe publicó una novela que desató suicidios en masa, escandalizó a la Iglesia y vendió como pan caliente. El primer bestseller moderno.
Mark Twain predijo su propia muerte y acertó
Nació con el cometa Halley y apostó a que moriría con él. Spoiler: ganó la apuesta. La historia más rara de la literatura clásica.
H.G. Wells inventó la bomba atómica antes que los científicos
En 1914, Wells escribió una novela donde la humanidad destruía ciudades con bombas nucleares. Treinta años después, la realidad lo copió al pie de la letra.
Bram Stoker escribió Drácula en su tiempo libre
El hombre que inventó al vampiro más famoso del mundo era, ante todo, un gerente de teatro. La historia detrás del libro más nocturno de la literatura.
César Vallejo predijo su propia muerte y nadie le creyó
Escribió que moriría en París bajo la lluvia. Años después, ocurrió exactamente así. ¿Poesía o profecía? La historia más escalofriante de la literatura.
Beckett llevaba al gigante André al colegio en su camioneta
La historia real más absurda de la literatura: el autor de "Esperando a Godot" hacía el recorrido escolar de André el Gigante. No, no es un chiste.
James Joyce: el genio del libro más difícil le temía a los perros
Escribió Ulises, la novela más compleja de la historia, pero un trueno lo dejaba temblando. El genio también tiene sus grietas.
Roberto Arlt: el escritor que quiso hacerse rico con medias de goma
El autor de «Los siete locos» no solo inventaba personajes delirantes: también patentaba inventos para escapar de la pobreza. Spoiler: no funcionó.
El cuarto de corcho de Proust: escribir en silencio absoluto
Proust forró su cuarto con corcho para no escuchar nada y escribir en la cama. ¿Cuánto silencio necesitas tú para crear?
Clarice Lispector escribió con la mano quemada y no paró
Se quedó dormida con un cigarrillo, el incendio le destruyó la mano derecha y siguió escribiendo. Clarice Lispector era así de imposible de apagar.



















