Lectores
Columnas de GlobalBooks que cruzan los clásicos, lo que pasa hoy y un poco de humor. Para los que leen, para los que quieren empezar, y para los que creen que no les gusta leer.
Hemingway leyó su propio obituario (y eso fue lo de menos)
En enero de 1954, dos aviones en dos días y el cuerpo destrozado. Ese mismo año, el Nobel. La ironía completa que nadie te cuenta.
Leer la columna →Toni Morrison escribía antes del amanecer: así nació un método
Tenía hijos chicos y trabajo de tiempo completo. La única hora disponible era antes de las cinco. Esa restricción se volvió oficio para siempre.
El escritor más joven del Nobel que dijo no a su rey
Kipling ganó el Nobel a los 41 años y sigue siendo el más joven. Pero los honores de su propio país los rechazó todos. Sin explicación.
Juan Rulfo vendía neumáticos mientras escribía para la eternidad
Agente viajero de día, genio de la literatura de noche: cómo Rulfo construyó su obra maestra entre carreteras y facturas de hule.
Dante Alighieri: condenado a muerte, autor de la eternidad
En 1302 Florencia lo desterró con pena de hoguera incluida. Setecientos años después votó su rehabilitación. El expediente existe. La obra también.
Sábato dejó la física, pero no de un portazo
Se doctoró en física, ganó una beca en París y volvió decidido a escribir. Pero la salida no fue el gesto heroico que cuenta el mito.
Conan Doyle mató a Holmes y creyó en hadas: genio y crédulo
El padre del detective más racional de la literatura también creyó en hadas de cartón. ¿Puede un genio ser crédulo? La respuesta incomoda.
Capote no anotaba nada. ¿Y si su memoria fallaba?
Truman Capote escribió «A sangre fría» sin grabadora ni libreta. El método era brillante. El problema es que la única fuente era su cabeza.
Walt Whitman se autopublicó y se autoelogió. Tenía razón.
En 1855, Whitman pagó su propio libro, compuso los tipos y escribió sus propias reseñas. Descaro absoluto. Y además acertó.
El boleto de tren que Albert Camus nunca usó
Tenía el pasaje en el bolsillo. Cambió de planes en el último momento. El 4 de enero de 1960, el auto se estrelló contra un árbol.
Patricia Highsmith criaba caracoles y los pasó de contrabando
La autora de «El talento de Mr. Ripley» tenía centenares de caracoles como mascotas. Y sí: los cruzó una frontera escondidos bajo la ropa.
Harry Potter fue rechazado 12 veces: una niña lo salvó
Doce editoriales dijeron que no. Una niña de ocho años dijo que sí. Así entró al catálogo el libro más vendido de su generación.
Isaac Asimov y los 500 libros desde un cuarto cerrado
Cerca de 500 títulos, las persianas bajas y Manhattan afuera. El método Asimov no era magia: era no salir.



















